Monstruos

"Monsters are inside of me. -She said" 



Todos tenemos un monstruo dentro que varía de tamaño según la persona y de forma según los motivos y lo vivido. Se puede fragmentar y dar lugar a otros de menor tamaño, más fáciles de localizar e erradicar, pero igual de jodidos que el principal. Que la madre de todos los monstruos. 


Nadie quiere admitir que la culpa de su aparición es la nuestra y solo la nuestra. Personal, o con el uso globalizador. Independientemente, la mierda que nos rodea la hemos creado entre todos. Entre los que lo hace activamente y los que lo permiten pasivamente. Cobardes. Siempre es más fácil culpar a los demás de tus inseguridades y miedos, meterte en el papel de "víctima de la sociedad" que decidir afrontar de una puta vez que es tu lucha, no la suya. 


Es de inteligentes decidir hacer de los monstruos armas. "Saca la bestia que llevas dentro" pero hazlo de verdad. Si dicen que estás gordo y eso te acompleja, cómete el mundo. Si dicen que no puedes, esfuérzate hasta que no puedas más y entonces, inténtalo de nuevo. Si tienes miedo, busca algo que te haga sentir que puedes con ello y ¡ adelante !


Soy la primera que admite que la teoría nos la sabemos todos y solo soy una más que aparece, lo suelta y se va, para luego huir de sí misma a la mínima de cambio. Lo soy. Pero por lo menos lo intento. Llevo años detrás de mis monstruos y empiezo a dominarlos. Me siento poderosa y con ganas. Con ganas de terminar con ellos y con ganas de evitar los nuevos.


Alrededor de mi hay todo mierda, asco, odio, frío del malo, envidia y un largo etcétera igualmente de asqueroso, odioso y malo. Sin embargo y en según qué días (hasta en los más inesperados. Prueba de ello el día de hoy) aparecen pequeñas burbujas de optimismo, de la mano de la sonrisa sincera de un desconocido, un detalle por parte de cualquier persona, el sonido del mar o de la lluvia, el cariño de una mascota o el hecho de estallar en una risa estúpida y sin sentido que por lo menos, personalmente, me dan la fuerza para creer en que los cambios existen y en que sí que están al alcance de mi mano.

A los desengañados decirles que no les culpo por intentar abrir los ojos al mundo, pero recordar que cada par de ojos son diferentes y por lo tanto, su visión también. Pido por favor, que me dejen darme las hostias que considere necesarias hasta convertirme en ellos en el peor de los casos y que mientras, también me dejen seguir destrozando monstruos.




Segundo de bachillerato es mi excusa esta vez.

Hasta pronto!

A.

1 comentario:

Miriam Wyvern dijo...

Solo escribes verdades que me llegan, ME ENCANTAN. Hay alguna que otra frase que te voy a coger prestada, con tu permiso, claro.
Estás perdonada, la presión que se recibe en 2º de Bachiller es agotadora.
Sigue así, <33