Cartas; Carta I.

Hoy he vuelto a mirar lo de siempre pero con otros ojos. Se podría decir que "he visto". Nunca antes una risa, un abrazo, un par de besos y un apretón de manos tuvieron el mismo efecto. Admiro tus oscuras y arrugadas manos, hechas a la forma de la pelota y la azada y teñidas por el sol del campo. Entre ellas las mías, blancas y sin apenas rasguños delatan que aún me queda mucho por vivir. Poder escucharte nombrarme es todo un regalo. 

Bromeas y se me saltan las lágrimas que resbalan por mis mejillas hasta que se pierden en mi sonrisa. No son lágrimas de tristeza, qué va, son de alivio. 

Dijiste que no te irías,  que tenías que verme casada, que querías verme enamorada. Y yo te doy las gracias por intentarlo con tantas ganas. 




Hay buenas temporadas, y otras no tan buenas.

Hasta pronto.

4 comentarios:

asier_salvo dijo...

Lo bonito de todo, sobre todo de mirar, es que hay miles de manera de mirar. Y lo que todavía es más bonito, es que cada manera de mirar, esas miles, son todas ellas diferentes.
(sorry)
:)

María Lady Wolff dijo...

Hola Anais!!!
Me alegra que te gusten mis comentarios, no son por hacer, de verdad que me gusta mucho cómo escribes.
Más de una vez busco tu blog para ver si ya has actualizado!!!
En tu relato de hoy he notado un poco de tristeza... y a la vez un pequeño respiro. Y fíjate, el 31 de este mes me caso, y la vdd, esas manos arrugadas que nombras, me recuerdan a esas personas tan especiales que por desgracia no podrán estar en ese día tan especial.
Cómo me gustaría estar con ellos!
Es cierto, hay épocas mejores y peores, pero siempre hay pequeños momentos fugaces de alegría incluso en los peores días.
Espero tu próximo relato :)

XOXO
Lady Wolff
http://www.ladywolff.com/

Shared closet dijo...

Un abrazo muy fuerte

Miriam Wyvern dijo...

Sin duda sabes cargar cada una de tus palabras con sentimientos a la perfección y a la vez transmitirlo al lector.
Hay que aprovechar cada segundo.
Muchos beso, amor.
Siempre